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25 enero 2015

Canibalismo Cultural

Una de la problemática fundamental de un cambio de orientación en la civilización occidental que conduzca hacia un respeto por el resto de las culturas del planeta y la naturaleza, es la falta de capacidad crítica y creativa de los creadores de cultura, sometidos a dependencias más o menos confesadas, ya sea de los Estados (públicos) o de empresas (privadas), que establecen y favorecen programas y proyectos continuadores del sistema.
Agustí Chalaux

El estado actual que guarda la cultura en la ciudad de indios, Tehuacán.

Cultura - Anticultura - Subcultura
Cultura
La palabra cultura es un término de significado tan amplio que lo abarca todo, vale para todo y especifica poco. Se utiliza como un comodín de la lengua, carece de matices, no tiene sinónimos, es campo abierto a las precisiones y a la dispersión semántica.

Se refiere tanto a las grandes conquistas científicas como a las fiestas de brujos y santeros, tanto a las proclamas libertarias de los  pueblos como a los ritos, sacrificios y mutilaciones ominosas del ser humano. Sirve para calificar la ignorancia acumulada y la magia de los pueblos. Pero la realidad no es así. Cultura es mucho más que eso.

Es una conquista humana, es el crecimiento interior del hombre, su maduración progresiva, es crisol de valores, es la organización social que se organiza para defenderla.
La cultura es humanizar al hombre y a la sociedad.
Es dominar la naturaleza, inventar instrumentos, hacer instituciones, fijarlas para su pervivencia, trasmitirlas a través de símbolos.
La cultura es sentirse libre, dueños de las propias decisiones, es la educación, la seguridad, conciencia de la propia dignidad.
La cultura son las escuelas, los hospitales, las leyes, las bibliotecas, las fuerzas del orden.
La cultura es producto humano, un laborioso afán del hombre desde la conquista del fuego hasta la conquista del espacio.
Es una conquista social solidaria e incorruptible que crece sin cesar y se incorpora a la corriente irreversible de las conquistas universales.
La cultura se encarna en la conciencia colectiva de los pueblos, se extiende en oleadas más o menos fuertes y con distinta intensidad en los diferentes tiempos y en las distintas geografías. Claro que hay caídas y puede haber incluso regresiones; pero las grandes conquistas nunca se pierden. ellas son imperecederas como el ave fénix. Y si sufren alguna hecatombe, renacen de nuevo en las cenizas, de hecho, no todos los pueblos, ni todas las personas, ni todos los tiempos, ni todas las naciones, participan de igual manera del efecto.

Contracultura que se convirtió en anticultura
Los artistas y pensadores y gestores que hicieron la mejor contracultura conocían lo que negaban o lo que querían replantear, que era la cultura o cierta cultura. En cambio, hoy en día, la contracultura es anticultura, entre otras cuestiones, porque los hacedores desconocen, en su mayoría, la cultura. Niegan lo que no conocen. No lo niegan porque se trate de valores establecidos, sino  porque desconocen lo establecido. No niegan lo que está impuesto porque esté impuesto, sino que lo hacen desde la ignorancia como costumbre. La educación y condicionamiento de la ignorancia es sustentada por el estado y sus subvencionados defensores de sus políticas culturales establecidas en programas y tendencias de escritorio construidas para mantener el statu quo,  el conservadurismo retrogrado y el canibalismo cultural de aquellos que en el poder ordenan la esclavitud cultural de la población.

Está por un lado el saber perdido o el saber que no se logra, que sería un modo inocente de desconocer. No es justo estar molesto con una persona que no ha recibido educación, tanto de su familia como de la sociedad. Pero es muy distinto el caso de aquel que se educa en la ignorancia. Del que hace un esfuerzo diario para desconocer lo mínimo de la cultura que le toca vivir o la cultura que tiene relevancia directa en su vida, tanto porque la haya elegido para refutarla, como así también porque está relacionado más allá de sus preferencias.

Hasta este punto es bastante permisible, aunque no del todo inocente. Pero estas personas se convierten en victimarios, en sicarios culturales, en atropofagos gustosos, en cómplices de la opresión cultural, pero cuando se les explica lo que están haciendo, persisten rabiosamente en reproducir la contracultura que se convirtió en anticultura. Lo nocivo no sólo es educarse en la ignorancia, sino propagarla. Si esta propagación se hace entre adultos maduros, es mala, pero si se hace entre personas jóvenes, es perniciosamente nociva. Cumplen cabalmente con la destrucción cultural que antes quedaba en manos de los opresores verdaderos y ahora son ellos quienes la ejecutan.

Los anticulturales o contraculturales son otros que destruyen la cultura creyendo que la construyen, o creyendo que la desconstruyen. Un opresor sale a quemar libros, pero estos ignorantes culturales salen a crear catálogos de lo peor de la cultura, como  hemos dicho anteriormente, cultura macerada en la ignorancia, pero atenta de la repetición de la moda y lo inocuo, desconociendo su historia, sus raíces y orígenes. Un ejemplo de contracultura es claramente el anarquismo, ya que la cultura dominante vendría siendo el estado, y el anarquismo lo que busca es vivir sin leyes, sin reglas, sin estado. Su lucha es contra el estado, se opone a ser regido por el estado, pero no generan cultura, se aterran de lo antisistémico, pero buscan afanosamente establecer un sistema que los cobije y resguarde.

Subcultura
Esta definición se utiliza para designar a los humanos que tienen conductas y creencias distintas a las de la que dominan en sus propias culturas, es decir, es un grupo diferenciado dentro de una cultura. Pueden ser determinadas por la edad, identidad sexual, etnia, entre otros.
Un ejemplo de subcultura son las tribus urbanas, ya que se desarrollan dentro de una sociedad, con diferentes normas y valores, pero sin independizarse de la cultura dominante. Son los protoindigenistas urbanos, esos rescatadores de valores primigénios de sus étnias liados a las tecnologías actuales, los copiadores de movimientos depresivos culturales europeos en las bravías tierras de las américas. La descontextualización es el caldo de cultivo y la tierra infertil en la que remedan a los otros, olvidandose de ellos mismos.

Dentro de cada cultura existen diferencias que vienen dadas por la edad, el nivel socio-económico, la clase social y otros factores. La contracultura es un movimiento de rebelión contra la cultura hegemónica, que presenta un proyecto de una cultura y una sociedad alternativas, pero que en su rebeldía ignorante y su soberbia galopante se desplazan en las arenas movedizas de la mierda cultural imitada, reciclada, obsoleta y fundamentalmente fuera de contexto.

De esta forma podemos ver donde caben los movimientos culturales tehuacaneros, los añejos y los actuales. Se pueden percatar de los que sólo son modas y aquellos que se transformaron en movimientos anticulturales. También si tienen la atención e información necesaria podrán darse cuenta de aquellos que continúan haciendo y generando procesos culturales válidos y que estrechan sus visiones dentro de los contextos que les corresponde.

Es obvio que los que más existen son aquellos que cumplen cabalmente con la destrucción cultural, que antes estaba en manos de los verdaderos opresores de la cultura y que ahora ellos son los que la tuercen, limitan y cancelan la evolución natural que la cultura impulsa, repitiendo sus mismas poesias, canciones, berrinches, exposiciones, conciertos, y demás estupideces conceptuales que celebran. Se pueden ver a jóvenes transformados en ancianos que han recorrido todos los estratos culturales y de ser creadores alternativos son ahora verdugos, mercenarios o buscahuesos pagados por aquellos a quienes siempre señalaron como los destructores de la cultura. Hoy cohabitan y viven hacinados en las covachas que les permiten y autorizan ocupar- son los verdaderos colaboracionistas de un sistema expresamente creado para mantener la ignorancia sobre todo lo demás.

artencontrarte

19 marzo 2014

Primera Evaluación del Festival de la Ciudad 2014

Estuvimos expectantes ante el incio del  Festival de la Ciudad con un desfile etnico.
Las autoridades culturales anunciaron la participación de los 12 Órganos Desconcentrados  como parte inicial de un proyecto de participación de estos órganos que por primera vez eran invitados a participar en un Festival de la Ciudad, pero no nada más eso, que por primera vez eran invitados a participar en  una actividad cultural y en este caso, un evento etnico.

Aplaudimos el esfuerzo para lograr esto, sin embargo, tanto el Regidor de Cultura, como el Director de Cultura confiaron la organización de este evento al Arquitecto Carrillo director de la Casa de la Cultura Náhuatl-Popoloca. Esta casa de cultura ha hecho mucho trabajo de revitalización de las culturas originarias en algunas regiones del Valle de Tehuacán, pero curiosamente sólo Santa María Coapan es uno de los órganos pertenece a los doce Órganos Desconcentrados al que se refería el postulado de las autoridades de Cultura, los otros grupos invitados por el arquitecto Carrillo pertenecen al  municipio de Ajalpan e incluso a la región Ha Shuta Enima (Mazateca) y un representante de la región  Tachihuiin (totonaca).

La delegación de Santa Ana Teloxtoc (a 42 kilómetros de Tehuacán) y la de Santa Catalina Otzlitepetl (Santa Catarina Otzolotepec) (a 42 kilómetros de Tehuacán) fueron dos Órganos Desconcentrados que el arquitecto no invitó y fueron los que sufrieron una velada discriminación y una coartada participación. Los otros grupos tuvieron una participación extensa y en momentos larga, tediosa y cansada.

Si el postulado de las nuevas autoridades culturales de Tehuacán era que los doceÓrganos Desconcentrados  y la Inspectoría participaran en este desfile, debemos decir que la toma de decisión de que el Arquitecto Carrillo y su Casa de la Cultura fueran los responsables de esto, fue un error.
Aclararemos que el trabajo que ha hecho y continua haciendo el Arquitecto Carrillo es importante y con muchos logros, pero en este caso él se apoderó del evento y en momentos sobrepasó a la misma autoridad del Director y del Regidor de Cultura.

Siempre existe la justificación de que las comunidades indígenas invitadas por el Arquitecto Carrillo son indígenas y por eso deben de participar, debemos entonces recordarles que los Mapuches, los Lapones, los MaorísKurdos y los kikapu entre otros 24000 grupos étnicos (más o menos) en el mundo y 68 naciones indígenas en México también son indígenas y no los invitaron a participar. Incluso, el Arquitecto y quién le entregó la responsabilidad de este evento podrán decir que los grupos indígenas invitados pertenecen al Valle de Tehuacán y siempre se han considerado parte del legado tehuacanero, a lo cual les diremos que usando esos argumentos, les debemos decir que entonces, ¿donde están  los Coxcatecos, Ixcatecos, los Mixtecos, los Ngiwas (no solamente uno) y otros más?



El día de hoy los 12 Órganos Desconcentrados son:

Población y Censo  INEGI 2010*

Órganos Desconcentrados              Población                       
San Lorenzo Teotipilco                 12,030                         
Santa María Coapan                     10,814                     
San Nicolás Tetitzintla                   23,674
San Pedro Acoquiaco                   31,948
San Diego Chalma                          6,548
Magdalena Cuayucatepec               9,227
San Cristóbal Tepeteopan               2,722
San Marcos Necoxtla                     2,399
Santa Cruz Acapa                          1,772
San Pablo Tepetzingo                     1,970
Santa Catarina Otzolotepec            1,126
Santa Ana Teloxtoc                        1,307

Total                                          105,537

De la Inspectoría  de San Vicente Ferrer  no tenemos el dato del número de pobladores.

* Dirección de Información Geográfica y Catastro

Siendo una número de habitantes considerables para entregarles lo que por ley les toca, el Derecho a la Cultura. Pero también es un número considerable para dejarlos en el olvido y mantenerlos en un estado de inmovilidad cultural, pero que pueden ser limosneados por las autoridades y partidos políticos en cuanto sean temporada de elecciones - como lo han hecho durante siglos (este siglo y el pasado).

Los Órganos Desconcentrados que fueron invitados por el Arquitecto Carrillo no son los postulados por  la Dirección y Regiduría de Cultura, sino aquellos donde trabaja el Arquitecto Carrillo.

Mientras se sigan buscando fuera lo que tenemos dentro, todos los esfuerzos serán vanos e inútiles, ya que de esta manera jamás se encontrará la verdadera identidad de Tehuacán, sus doce Órganos Desconcentrados y su Inspectoría. Todas las culturas, las etnias y los idiomas (mal referidos como dialectos o lenguas) son importantes, pero si sabemos más de los otros y nada de lo nuestro, nuestra identidad permanecerá alejada de nuestro conocimiento. Cada cosa tiene su lugar y todo debe de ser incluido, pero lo primordial debe ser lo nuestro.

La evaluación que podemos hacer de este evento es que cumplieron con el 25% de lo que prometieron y todas las excusas o justificaciones  que tengan, se las pueden guardar, ya que los que deberían de hacer este diagnóstico son Uds. las autoridades Culturales, la Casa de Cultura Náhuatl-Popoloca, y el Arquitecto Carrilo (si es que pueden hacerlo o elaborar el diagnóstico pertinente).

Santa Ana Teloxtoc (invitados por la Dirección de Cultura Municipal)
Santa Catalina Otzlitepetl (Santa Catarina Otzolotepec) - (invitados por la Dirección de Cultura Municipal)
Santa María Coapan (invitados por el Arquitecto Carrillo) 
fueron los únicos Órganos Desconcentrados  que participaron en este evento y debieron de desfilar en ese orden (alfabético). Acomodarlos de acuerdo a  jerarquía, por número de participantes, por simpatías y/o preferencias personales, indica que el orden estuvo basado en la importancia que el Arquitecto Carrillo impuso a este desfile.
Todos los desfiles y las paradas con participaciones de diferentes paises, estados o comunidades guardan este orden y es justo este orden, para evitar suspicacias y preferencias de los organizadores, que con llevan irremediablemente a un acto de discriminación.

tehuacarearte et al  y Chic-Naui Ollin Tonalli et al

07 marzo 2014

¿Eventos Internacionales?



Características y clasificación de los Eventos Internacionales, Congresos, Foros, Ferias, Festivales  y otros

Academicamente se ha establecido una metodología coherente que agrupa definiciones, conceptos y pautas precisas a seguir para elaborar  una propuesta y nombrar un Evento y poder clasificarlos correctamente.

Los eventos se clasifican:
A) Por su carácter pueden ser:
Congresos
Foros
Conferencias
Paneles
Simposios
Talleres
Seminarios
Asambleas
Convenciones
Ferias
Festivales

B) Por su naturaleza pueden ser:
• Internacionales
Eventos Internacionales
Son los considerados eventos internacionales aquellos que sean originados por alguna institución Internacional ya sea de carácter regional o mundial y cuya sede se ha decidido que sea nuestro país o ciudad y también aquellos eventos generados por instituciones mexicanas y a los que se les ha dado carácter internacional por el contenido de sus temas de discusión, por la participación de extranjeros o por el auspicio de una o varias instituciones internacionales.

• Nacionales con participación internacional
Eventos Nacionales con participación internacional.
En este caso se trata de Congresos generalmente, su carácter permite promover una importante participación extranjera y en la mayoría de casos se busca el auspicio de algunos organismos internacionales o de personalidades que contribuyan a la promoción de la participación internacional.

• Nacionales
Eventos Nacionales.
Son eventos generados por instituciones y organismos mexicanos con carácter puramente nacional y que pueden tener o no invitados extranjeros, aunque este último aspecto no constituye una condición fundamental.

También existe una definición por su origen:
Diseño Propio, cuando es concebido totalmente en el país.

Sede Captada, cuando su celebración es producto de la asignación de sede por una organización internacional.

Para que un evento se convierta en internacional, no sólo debe tener la participación de una entidad o grupos de personas de otros países, sino que debe de ser perfecto, debe también estar acompañado en bambalinas de un equipamiento impecable. No importa que tipo de evento es, debe de  tener la provisión puntual y precisa. Los horarios deben respetarse y la logística no puede fallar.

De esta forma Uds. tehuacaneros podrán saber si el nombre de Festival Internacional de Tehuacán FITH es internacional o tan sólo es una faramalla, una manera artificiosa de engañarnos con un nombramiento incorrecto, con el afán de presunción de algo que no se tiene, pero que se ensalza y pretende ser o definitivamente es resultado de la ignorancia de organizadores y administraciones municipales.

Lo correcto es corregir el mal nombrado Festival y nombrarlo de acuerdo a su carácter y su naturaleza.
! Háganlo ya !, es el momento de mostrar corrección y un buen comienzo para iniciar el ascenso, basta ya de mentiras y falsas pretensiones.

tehuacarearte et al

05 marzo 2014

Evaluación Festivalera





Los festivales culturales constituyen uno de los prototipos más representativos del patrimonio cultural y, a la vez, se han convertido en uno de los fenómenos más dinámicos del panorama cultural actual. Su número ha crecido sustancialmente en los últimos años, de manera que varias ciudades en los distintos continentes tienen uno o varios festivales dedicados a alguna manifestación artística.

En la actualidad, los festivales no solo cumplen su papel tradicional como institución que permite  presentar, difundir o preservar la cultura de una sociedad, sino que destacan también por su capacidad para generar riqueza en las ciudades donde se celebran, por su contribución a la diversificación del producto turístico o a la mejora de la imagen del lugar.  Los festivales tienen, en definitiva, una dimensión cultural, económica y turística que no es nueva en esencia, pero sí en cuanto a su expansión en los últimos años, lo que ha suscitado un interés creciente de la comunidad científica.
Los festivales culturales tienen una relación importante con el lugar donde se celebran, ya que, por una parte, vienen condicionados por el territorio, su historia y sus gentes; y, por otra, generan repercusiones e impactos en los lugares donde se celebran y organizan.

Esos impactos han sido analizados tanto desde un punto de vista teórico como práctico, y desde distintas disciplinas académicas (economía, geografía, sociología, marketing o turismo), por lo que existen diferentes maneras de abordar su estudio y clasificación. Se observan de impactos económicos, físicos, socioculturales, psicológicos, turísticos y de desarrollo regional de la comunidad. y se  analizan el efecto de los festivales como creadores de imagen o como atractivos turísticos, el papel de los eventos en la creación de un sentido de comunidad o su desempeño en el binomio globalización y diversidad local.
También se analizan los efectos de los festivales y eventos desde una doble perspectiva: los festivales en el desarrollo urbano y artístico (festivales como catalizadores de renovación urbana, atracción de turismo, mejora de la imagen y creadores de empleo) y los festivales en ciudades habitables (el papel de los festivales en la mejora de los valores cívicos de la sociedad, desarrollo de la identidad y sentido del lugar).

Paremos aquí para revisar lo que los Festivales de la Ciudad de Tehuacán han o no producido o generado.
No se ha creado ningún binomio entre cultura y desarrollo económico; las autoridades y organizadores han puesto siempre estos dos aspectos como opuestos y eso lo único que ha producido es un distanciamiento entre estas dos áreas. Tampoco han sido catalizadores de una renovación urbana, ni han sido un foco de atracción de turismo y definitivamente no han creado fuentes de trabajo.

En términos generales, podemos distinguir distintos tipos de impactos o repercusiones de los festivales y eventos culturales en el lugar donde se celebran; son impactos cuya delimitación es imprecisa, ya que están interrelacionados entre sí, pero, pese a ello, es posible mencionar los cinco siguientes:

a) Repercusiones económicas. 
Los efectos económicos que los festivales culturales pueden generar sobre el desarrollo económico local y regional se pueden dividir en dos grandes grupos. Por una parte, los efectos a corto plazo, relacionados
con el poder de atracción y creación de gasto de estos eventos. Los festivales atraen a espectadores locales y visitantes que gastan su renta en las  actividades culturales, así como en otros bienes y servicios relacionados, lo que a su vez provoca efectos de arrastre sobre el resto de la economía.
La medición de estos impactos no ha sido favorable para Tehuacán, en la mayoría de sus c asos, arrojan perdidas o fiascos económicos

Por otra parte, están los efectos económicos a largo plazo, que hacen referencia a las modificaciones de la estructura productiva, urbana y social del territorio, y están relacionados a su vez con los efectos culturales, sociales o físicos. Podemos distinguir aquí el rescate de edificios y la ordenación urbana; la capacidad para atraer residentes, empresas e inversiones; la mejora del nivel educativo y fomento de la creatividad; la mejora de la posición competitiva del territorio; y  los avances sociales en términos de cohesión social, bienestar de los ciudadanos o sentido de identidad.
La medición de estos impactos no ha sido favorable para Tehuacán, ya que no ha habido ni atracción de nuevos residentes, ni empresas, ni inversiones.El nivel educativo y el fomento a la creatividad ha decaido y la cohesión social es desmenuzada por el incremento de cantinas, bares, tables y otros centros de dispersión.

b) Repercusiones turísticas.
Los festivales culturales constituyen en la actualidad un recurso importante para ciudades y regiones, así como uno de los atractivos más destacados dentro del turismo. La celebración de un festival puede ser un factor decisivo en la elección de un destino, una razón de peso en la repetición de la visita o un elemento que mejore la satisfacción de los visitantes, lo que permite desarrollar el perfil turístico y la imagen cultural del lugar. Evidentemente, el poder de atracción variará de un caso a otro, pero su potencial colectivo como recurso turístico parece hoy ilimitado. Ello genera, a su vez, un impacto económico en términos de producción, rentas y empleo. La medición de estos impactos no ha sido favorable para Tehuacán y los posibles avances que podrían haber generado los festivales jamás se han visto ni siquiera tocados, esto debido al enfoque comercial de los festivales convertidos en ferias, abandonado el enorme potencial de un festival cultural enfocado correctamente.

c) Repercusiones culturales.
Un evento cultural, por definición, tiene su foco puesto en la cultura, aunque pueda contener otros elementos. En ese sentido, los festivales son un lugar donde ver y participar en manifestaciones artísticas que
no se pueden ver el resto del año. Proporcionan oportunidades culturales para las audiencias —ya sean locales o foráneas— que muchas veces son innovadoras, vanguardistas y novedosas, y que complementan, por tanto, las infraestructuras culturales fijas. (Que en el caso de Tehuacán, las que existen están destinadas al comercio y no a la actividad cultural per se.)
Son bienes culturales complejos donde las actuaciones no están aisladas, sino que forman parte de un proceso con un objetivo determinado. Son centros de transferencia cultural, donde se consume cultura (los espectadores), se reproduce cultura (obras de teatro, por ejemplo) e incluso se produce cultura (un ambiente determinado, debate o creatividad, pero también productos concretos, como por ejemplo las orquestas propias de algunos festivales).
Funcionan, en ocasiones, como faros para la creación artística, ya que pueden asumir riesgos artísticos mayores que las infraestructuras. Ello permite ofrecer una cultura alternativa, diferente y a veces innovadora que aumenta la oferta cultural de las ciudades y regiones.
Este aspecto es el que peores resultados a tenido, ya que como se ha podido observar los Festivales en la Ciudad de Tehuacán son básicamente Ferias Comerciales y no Festivales Culturales.
La medición de estos impactos no ha sido favorable para Tehuacán y continuará no siendolo, si no existe una política cultural acorde.

d) Repercusiones sociales.
Los festivales culturales pueden contribuir al desarrollo social, tanto desde un punto de vista personal (autoestima, confianza, creatividad) como desde una perspectiva general (creación de una atmósfera social
agradable). En ese sentido, las posibilidades culturales que ofrecen los festivales, están relacionados, en términos generales, con la mejora del bienestar de los ciudadanos, la cohesión social y el desarrollo de valores cívicos. Todo ello como consecuencia de las oportunidades de aprendizaje de los eventos culturales, la exposición a la creatividad, la creación de redes y relaciones entre
personas y la estrecha relación que los festivales tienen con el lugar en que se celebran. En definitiva, favorecen la creación de un sentido de lugar por parte de los ciudadanos, así como la generación de un espacio social y de interacción. La medición de estos impactos no ha sido favorable para Tehuacán, la falta de visión de las autoridades municipales como el otorgamiento del manejo de esta área a personas ávidas de enriquecerse y enriquecer a sus contrapartes es el impedimiento fundamental.
Perdiendo la oportunidad de volver estos impactos favorables y ser encausados para el crecimiento dela población.

e) Repercusiones físicas.
Los festivales traspasan, en ocasiones, las repercusiones culturales y sociales y dejan una huella más profunda en el territorio, una huella física. La edificación de instalaciones fijas para el festival, la reordenación de espacios urbanos para su celebración, el desarrollo de actividades el resto del año o de nuevas zonas de la ciudad, pueden tener un reflejo en la arquitectura, el urbanismo y el uso de los espacios públicos y privados del lugar. Este tipo de repercusiones son más patentes en el caso de los grandes eventos culturales,
pero a una escala menor los festivales también impactan en el lugar donde se celebran.
La medición de estos impactos no ha sido favorable para Tehuacán, los pocos espacios creados no necesariamente para la cultura, pero como espacios públicos (parques y plazas) son espacios que una vez ya remodelados o edificados los venden al comercio y prohiben el desarrollo cultural en ellos con obstáculos de permisos, esperas, tardanzas y finalmente negativas para su uso. De esta forma tenemos parques llenos de fritanguerias, venta detodo tipo de productos piratas, bailes, y mercaderías, pero carentes de eventos musicales, exposiciones, obras de teatro, etc.

Para que todos los beneficios de un Festival se viertan en la población, deben de cambiarse los objetivos de estos festivales. Abandonar la práctica de Feria Comercial y transformarlo en un Festival Cultural.
Los beneficios son mucho mayores, como ya se han descrito anteriormente.
Un Festival Cultural toca y abarca todos los aspectos mencionados.
Una Feria Comercial, sólo toca y beneficia al Comercio.
Es indispensable recurrir a personas con la capacidad correcta, no basta que tengan deseos de hacerlo o que cursaron un diplomado de cultura en casa de quién sabe quién, se requieren profesionales. Personas que puedan ver a la cultura como lo que es y que conozca las ventajas de representarla, utilizarla y permitir que se disperse y divulgue.

Tehuacarearte et jlg, mop, amls, grt, vmpm)

07 octubre 2012

No más Cronista - ! ya basta !


Los cambios estructurales en cultura necesarios e indispensablemente requeridos por nuestra población cada día se ven postergados por la ineficiencia de las autoridades municipales.

Esta paraplejia conceptual existente persiste debido al estrecho criterio y comprensión que poseen los servidores públicos municipales, manteniendo los vacíos y su desarrollo.

Otro factor que incrementa este estado carente de funcionalidad e inmobilidad cultural se debe al origen y mentalidad comercial de los tehuacaneros embarrados en estas actividades, que siendo los validadores y apoyadores de las ocurrencias de los servidores municipales forman el muro que impide el crecimiento y la nutrición cultural, ya que lo único que les interesa es la ostentación del poder a través de la defensa de las sosas e ineficientes soluciones municipales y de sus ocurrentes insubstanciales ideas y creencia de lo que es y para qué sirva la cultura.

Lo hemos dicho cientos de veces y lo repetiremos nuevamente:
Los gobiernos y ayuntamientos no crean cultura, son, cuando funcionan correctamente, los facilitadores para que la cultura se difunda y nada más, sin embargo hoy deben ser más que eso, ya que es un derecho constitucional nuestro el que las autoridades y gobiernos sean obligados a garantizarnos este derecho a la cultura y de nuestra parte a exigirlo.

Desde la muerte del ausente cronista y crónica de la ciudad de Tehuacán han habido una sarta de anacrónicas propuestas hechas por individuos y grupos que se auto nombran formadores de opinión, cazadores oportunistas de chambas, entusiastas proto-historiadores, élites sociales y suspicaces funcionarios municipales para ocupar el hueco dejado por el extinto cronista de la ciudad.

El director del Archivo Municipal fue el primero en apuntarse y empezar a cabildear la posición. Suponiendo que por su cercanía de los domingos en las mañanas sentado en una mesa de La Lonja desayunando con su mecenas, Ángel Barroso y el extinto cronista sería suficiente para que el puesto se le adjudicará.

Otro de ellos el Dr. Raul Bringas Nosti, que de la misma forma de actuar de Salvador Cruz M. despecha y despotrica de Tehuacán, sus gentes de su bajo nivel académico e intelectual y del pueblo mismo, es quién está siendo impulsado por una revista Semanal para ocupar este puesto de cronista de la ciudad de Tehuacán ostentando sus títulos y sus estudios en Universidades extranjeras, pero,  que sería la persona más indicada para dirigir la Hemeroteca (inexistente) por la experiencia adquirida al escribir su tan cantaleteado libro sobre Tehuacán con la metodología de corta y pega, ocupando un porcentaje considerable de reportes y recortes periodísticos de fuentes locales incluidos en su obra literaria-histórica.

A veces también coquetea con la idea de ser el cronista de la ciudad el Dr. Luis Balderas que siente que tiene el derecho de ser reconocido como el único historiador capaz para ocupar este puesto, de la misma forma que el Dr. Bringas lo hace, matraqueándonos sus títulos académicos y los libros que ha escrito.

Pero en los últimos meses aparece en la lista de autonombrados y auto cabildeados suspirantes, el  emocionalmente inestable ferretero Gómez Olivier que está dispuesto a pagar varios millones para ser nominado como Cronista de la Ciudad de Tehuacán.

Quedan también las ambiciones de cerca de una docena más de deseosos, desde albañiles hasta cirujanos pasando por toda la escala depredatoria tehuacanera. Parece ser que todos quieren lo que menos se necesita en Tehuacán, un cronista de la ciudad.

Lo que esta ciudad necesita es un Consejo de la Crónica, un grupo que incluya a 30 o 40 personas. Un Consejo que pueda verdaderamente captar y hacer la crónica diaria, semanal, mensual y anual.

Los cronistas de las ciudades son una figura anacrónica, ya que los medios de comunicación son los cronistas que cumplen cabalmente con la función de informar y difundir los aconteceres de la ciudad, sin embargo, ellos no clasifican, no atesoran, no discriminan y analizan los sucesos, anécdotas, eventos y acontecimientos. Ellos no tiene la metodología archivaria, que permite resguardar la información de forma histórica, cronográfica y en un sólo lugar. Es por eso que el Consejo de la Crónica es verdaderamente, necesario, útil y funcional.

Pero regresar a convenciones y sistemas como el de Cronista de la Ciudad que fue una figura útil (cuando funcionaban), el día de hoy son convencionalismos anacrónicos, insuficientes y sobre todo una figura que representa la involución de una sociedad, ya que no utiliza los medios y las tecnologías actuales y es la visión de una sola persona.

Desde el año 2005 presentamos la propuesta del Consejo de la Crónica a las autoridades municipales.
Debido al desoir municipal de entonces, cada cambio de administración lo continuamos haciendo además de publicarla en nuestro blog y otros medios con el afán de que se conozca y se entienda de que se requiere un grupo de especialistas, no un grupo de egos con títulos nobiliarios de universidades nacionales y extranjeras, aunque deberían ser incluidos en el Consejo de la Crónica de Tehuacán.
Puede leer la actualización de la propuesta aquí:
Consejo de la Crónica de Tehuacán

Consejo de la Crónica de Tehuacán


Chic-Oeye Ollin Tonalli

20 marzo 2011

Panem et circense*

Debido a la mala calidad de los Festivales dizque internacionales de Tehuacán, así como a la ausencia municipal festivalesca en la cobertura de las necesidades culturales y deportivas de su población, han crecido otras alternativas para cubrirlas por poblaciones y comunidades fuera de la sombrilla del gobierno municipal.

Hoy termina el pobre Festival de Tehuacán 2011 ensalsado e inflado por la publicidad pagada y por los merolicos de la comunicación.

Al mismo tiempo, también termina el Festival Cultural de Santa Ana Teloxtoc manejado por jóvenes de su comunidad que empezó el día 19 y termina hoy día 20 de marzo.
Con las mismas fechas y duración termina también la primera Concentración Biker- Rock Biker.
Y el Festival Cultura Alterno Tehuacán 2011 no termina hoy, pero continua todo el año.

Estos 3 festivales están desvinculados del Festival Tehuacán Oficial erogado por el municipio tehuacanero, pero además, estas congregaciones culturales se han hecho con sus propios recursos y el financiamiento de otros tehuacaneros generosos que saben que la cultura no es un gasto sino una inversión y que han entendido que la cultura es un derecho constitucional y no un regalo gubernamental para entretener al pueblo y distraerlo de las maldades, y tranzas que hacen.

El hecho es que este tipo de manifestaciones alternativas a la oficial municipal tehuacanera muestran la carencia de conocimiento de los servidores públicos tehuacaneros de lo que sucede en las comunidades, juntas auxiliares y la ciudad de Tehuacán, pero definitivamente lo que no saben, es que no son las autoridades gubernamentales quienes generan la cultura e insisten en ser ellos los que convocan, realizan y creen que con unos festivales in vitro lo están haciendo.

La cultura se da sin la autorización municipal en este y en todos los caso.
La cultura y su generación es ajena a los intereses políticos y engañapendejos que adopta cada nueva administración municipal y ésta no es la excepción.

El diagnóstico ilusorio que hacen desde un escritorio o desde sus predilecciones personales, fobias y deseos malsanos es que aquí en esta ciudad, sus juntas auxiliares y comunidades no existen manifestaciones, artistas ni creadores culturales y por eso, los tienen que importar, copiando o comprando proyectos de Festivales de otras zonas o elaborados por personas ajenas e ignorantes de las necesidades culturales prevalentes en el Valle de Tehuacán, las Sierras Negra y Mazateca y la Alta Mixteca.

*«Panem et circenses» («Pan y circo») (literalmente, «pan y juegos del circo») es una locución latina peyorativa de uso actual que describe la práctica de un gobierno que, para mantener tranquila a la población u ocultar hechos controvertidos, provee a las masas de alimento y entretenimiento de baja calidad y con criterios asistencialistas.
La frase fue creada en el siglo I por el poeta romano Juvenal y se encuentra en su Sátira X (81)

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